Caída de cifras

Navidad: notoria baja en la cantidad de heridos por pirotecnia

Solo 10 personas fueron atendidas en el Hospital del Quemado, casi todos niños. Atribuyen el descenso de las cifras a las campañas de prevención y a la situación económica.
martes, 25 de diciembre de 2018 · 08:16

Un notable descenso en la cantidad de heridos por pirotecnia se registró esta Navidad en la Ciudad de Buenos Aires, con solo diez personas atendidas en el Hospital del Quemado, casi todas niños. El jefe de guardia del nosocomio, Eduardo Bursztyn, informó a primera hora de este martes que de los diez heridos, nueve fueron menores, con edades entre los 14 años y los seis meses, ninguno de ellos de gravedad.

En ese sentido, el médico atribuyó la marcada baja en la cantidad de heridos -el promedio en otros años en ese hospital oscilaba los 350 casos- a las campañas de prevención y a la situación económica, dado el alto costo de los productos de pirotecnia. En tanto, se espera que la tendencia se repita durante las festividades también de año nuevo. Según consigna del Diario Nacional El Intransigente.com

En tanto, los que más sufren con la pirotecnia son los animales. Es totalmente normal que un perro se asuste ante los ruidos fuertes. El instinto de supervivencia hace que intenten huir o esconderse para salvar su vida. En los casos más graves podemos observar además salivación excesiva, vómitos, diarrea, nerviosismo, temblores y conductas anómalas.

Existen tres causas principales que pueden hacer que el perro tenga miedo a los cohetes, petardos y fuegos artificiales:

-Genética: el miedo es una de las características que un cachorro puede heredar de su progenitora. La propensión hacia este comportamiento miedoso puede ser el desencadenante de las conductas relacionadas con el miedo.

-Traumas: una experiencia negativa, aunque no esté directamente relacionada con un cohete, puede ocasionar un trauma de por vida a un perro.

-Socialización: si no hemos trabajado correctamente la habituación a los ruidos fuertes en su etapa de socialización (entre las 3 semanas y los 3 meses de vida) es probable que nuestro perro, ante la llegada de los miedos, actúe de forma negativa o asustadiza la primera vez que oiga fuegos artificiales.