¿La neurociencia ayudó a River a ascender?

Un especialista se reunió con los jugadores días antes del último encuentro y a través de las técnicas de la neurociencia los preparó para enfrentar la presión

jueves 28 de junio de 2012 | 20:34 hs

zoom
¿La neurociencia ayudó a River a ascender?

River festaja su ascenso a Primera

Buenos Aires.- Stanislao Barchach, es especialista en Recurso Humamos y hoy contó en exclusiva en radio Metro, las charlas que tuvo con el plantel de River antes de que jugara el partido que le diera el ascenso.

Hace unas semanas, Stanislao, había anunciado en Perros de la Calle que estaría dispuesto a aportar sus técnicas y conocimientos para que River ascendiera a primera. El sociólogo tiene una sección en el programa, sobre recursos humanos, donde siempre habla de herramientas para soportar mejor algunas situaciones de stress, consejos sobre como optimizar el desempeño laboral,  y otras técnicas relacionadas con el manejo de situaciones tomando como base a la neurociencia.

Lo que explica Stani, es que la neurociencia puede ayudarnos a manejar mejor determinadas situaciones, porque en definitiva, es en nuestro cerebro donde se activan la causa de nuetras acciones y reacciones; y esto fue lo que Stani le contó al plantel de River.

Después de que el profesional e hincha de River ofreciera sus servicios públicamente, algunos dirigentes del club se comunicaron con él, e incluso se reunieron, pero todo quedó en la nada. Después de la derrota ante Patronato, al día siguiente, lo llamaron de parte de Matías Almeyda: “ Dijo Matías que te vengas ya para acá”.

Contó que sintió miedo al principio, pero que en definitiva les habló como a los chicos en la facultad: “porque son chicos, en definitiva son chicos. En la cancha los putean, les tiran amatar, pero son chicos de 20, 22 años”, aclaró que también estaban presentes figuras como, el Chori Domínguez y Trezeguet, que son un poco más grandes, pero que viven el stress de ser los líderes.

Tuvo charlas grupales e individuales, durmió en el hotel con los jugadores, comió con ellos y se ganó su confianza. A pesar de la resistencia que muchas veces presentan los futbolistas a esas charlas motivadoras brindadas por especialistas, con Stani fue diferente. Él mismo explica que lo primero que hizo fue explicarles qué iban a hacer, cuánto iba a durar y para qué les servía. Y relató que muchos jugadores se acercaban a preguntar cuándo era la próxima charla cada vez que finalizaba una.

“Hay que pensar que son chicos muy jóvenes, que quizás están solos en la ciudad desde los 12 o 13 años, viviendo en pensiones, lejos de su familia, y de pronto se encuentran con que están en River con un gran sueldo. A veces no saben cómo manejar esas situaciones. Remarcó que “esos chicos no la están pasando bien. No están disfrutando”.

Al respecto contó que estuvo con ellos este martes y que era impactante ver lo que les cuesta disfrutar. “ Matías les decía: Vamos chicos, están en Primera, están en River, disfruten porque esto se termina en unos años”. Claro que el DT sabe bien de lo que habla, antes de asumir la dirección de River, él mismo relató en la Metro lo mal que la estaba pasando sin jugar, y cómo se daba cuenta que no había disfrutado de los buenos momentos.

Stanislao contó, como hincha que es de los Millonarios, que cuando fue a dar la primera charla, justo un minuto antes de que comenzara llegó Pasarella, y se puso muy nervioso, “pero en seguida se fue y pude charlar a solas con el euipo”.

El columnista de Perros, destacó la presión con la que viven los jugadores. Ellos mismos le relataron que muchas veces la pasaban mal por su familia, sus mujeres, sus hijos a los que gastan en el colegio. En ese sentido, Stani destacó el apoyo de las esposas, que antes de la última fecha habían hecho un video muy conmovedor para el equipo.

Entre las técnicas utilizadas, la principal fue explicarles cómo el nivel de stress los afectaba en el juego, porque no permite que el cortex del cerebro a cargo de la locomoción funcione normalmente. “Todo el stress del jugador, que sabe que tiene la presión de ganar, que lo putean los de Boca, los de RIver, ese jugador dedica un montón de energía a esa situación, y la desvía del desempeño futbolístico”.

Les enseñó a bajar dos ó tres puntos en el nivel de stress ante de entrar al campo de juego y también los ayudó con las presiones externas, es decir, a modificar la percepción de los demás sobre ellos. El abrazo grupal del último encuentro fue un poco más largo que lo normal, Stani les había explicado que hay un momento en ese abrazo en que uno siente la necesidad de soltarse y que es simultáneo, “entonces cuando sienta eso, quédense diez segundos más, y ustedes se van a sentir mejor y la gente los va a percibir de otra manera. Y bueno, ese día en la cancha el público les tuvo más paciencia, y no los putearon como otras veces”    

Fuente: El Aconquija

grafico
grafico