Colombia.- No son pocos los niños y adolescentes que le temen y hasta le tienen pánico a la maestra de Matemáticas y muy probablemente no siempre le desearon salud y prosperidad pero de ahí a pensar en envenenarla hay una distancia bastante considerable.
Lo sorprendente es que seis niñas de 8 y 9 años de edad, de un pueblo dormitorio limítrofe de Bogotá –Facatativa-, en el departamento de Cundinamarca, pasaron de la imaginación a la acción. Las pequeñas intentaron envenenar a su maestra de sexto grado sólo porque las había suspendido y si no lograron su propósito fue porque una de las pequeñas se arrepintió en el último minuto y confesó.
Tras la sanción de la docente, las estudiantes fueron el martes al colegio público Arboleda con la determinación de vengarse de la señora. El plan consistía en reunir entre todas medicamentos que encontraran en sus casas y que mezclados y disueltos en una bebida pudieran ser letales.
Las estudiantes compraron un yogur líquido con la intención de ofrecérselo a la profesora. Escondieron las pastillas ya trituradas y esperaron el momento adecuado. Pero justo antes de consumar su venganza, una de las niñas se asustó y corrió a buscar a la víctima. Descargó su conciencia y la mujer, alarmada, fue al despacho de la directora del centro educativo para que tomaran medidas.
Los directivos llamaron a la Policía de Infancia y Adolescencia, y para sorpresa de los agentes, después de revisar las carteras y mochilas de las seis colegialas, encontraron las medicinas. Según el coronel Flavio Mesa, comandante de la Policía de Cundinamarca, se pidió a los padres que estuvieran más pendiente de sus hijos para evitar que lleguen a tomar acciones tan graves.
Con respecto a las niñas, al tratarse de menores de edad, lo primero que hicieron los agentes fue ponerlas a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), para que les preste asistencia psicológica tanto a las niñas como a sus padres.
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