Así creó el genio de Gideon Sundback las cremalleras

Enterate en esta nota el origen real de las cremalleras, de qué material estaban hechas, de donde proviene su nombre y por qué las mujeres que usaban prendas con cremalleras eran consideradas "fáciles"

martes 24 de abril de 2012 | 08:58 hs

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Así creó el genio de Gideon Sundback las cremalleras

Suecia.- La cremallera o cierre es sin duda una de los objetos más cotidianos que nos rodea. Tal vez por eso nunca nos detuvimos a pensar en su origen y en lo difícil que resultó ponerlo en funcionamiento. 

Enteráte en esta nota, del origen y evolución de este invento desarrollado por Gideon Sundback, el homenajeado por Google, en el doodle de hoy.

¿Sabías que las primeras cremalleras tenían ganchos y ojos? ¿Y que, durante cierto tiempo, se consideraban incitadoras del sexo ilícito y signo de una “mujer fácil”?

Antes de la aparición de las cremalleras o cierres, había otros modos de cerrar prendas o unir piezas de tela, como los botones, cordones, etc. Sin embargo, todos esos sistemas tenían dos problemas comunes para algunos usos. Por un lado, eran muy lentos, y, por otro lado, todos esos sistemas tenían “puntos de anclaje” entre las dos piezas de ropa, que dejaban espacios abiertos entre ellos. 

Los primeros intentos

La primera patente de algo similar a nuestras cremalleras data de 1851, en Estados Unidos, y es una patente de un “sistema de cierre para ropa automático y continuo”. Este sistema fue inventado por Elias Howe, y consistía simplemente en una serie de pequeños broches que estaban en una cinta de tela en uno de los dos lados de la ropa. Los broches podían deslizarse libremente por ella, y unirse a otra cinta similar en la otra pieza de ropa, por la que también podían deslizarse. Claro, sólo con esto no se resuelve el problema: los broches unían las dos piezas de tela, pero se deslizaban hasta el extremo inferior debido a la gravedad, y podían separarse unos de otros fácilmente. Sin embargo, un cordón atravesaba todos los broches por el centro, de modo que, tirando del cordón y haciendo un nudo con él, se apretaban todos los broches unos contra otros, logrando que las dos piezas de tela quedasen unidas sin espacios libres “entre botones”.

Pasarían 40 años hasta que la siguiente patente más avanzada que la de Howe fuera presentada: en 1891, otro americano, Whitcomb L. Judson, inventó un sistema de cierta ingenuidad, pero más eficaz que el anterior. La cremallera de Judson consistía en una serie de ganchos unidos a una tira de tela (en un lado de la ropa) y otra serie de bucles (anillos metálicos) unidos al extremo opuesto en posiciones fijas. Una pieza se enganchaba al extremo inferior de la “cremallera” y se deslizaba hacia arriba, empujando los ganchos hasta que entraban dentro de los anillos uno a uno. A continuación (esto, no se por qué, me hace mucha gracia), la pieza deslizante se sacaba por el extremo superior de la cremallera y se guardaba en el bolsillo hasta que hiciera falta realizar el proceso contrario.

Judson tuvo problemas financieros debido a los fallos del diseño, además de que las piezas eran difíciles de fabricar en masa, de modo que hubieran sido cremalleras demasiado caras para ser viables económicamente.

La invención de Gideon Sundback

Finalmente, en 1906 entró en la empresa Gideon Sundback, que mejoró los diseños anteriores en varias etapas, resolviendo los problemas uno por uno en modelos consecutivos hasta llegar a obtener la cremallera que todos conocemos hoy.

La solución propuesta por Sundback fue la siguiente: Cada pieza del cierre tiene un “hueco” en la parte inferior, y un “saliente” en la superior. Inicialmente forman dos hileras de cierres (una en cada pieza de ropa), pero queremos que al final sólo haya una fila, la fila de cierres todos unidos. De modo que la pieza deslizante debe tener forma de “Y”: cada una de las dos hileras de cierres entra por un brazo superior de la Y, que actúa de “embudo”, empujándolas una hacia la otra. Cuando se encuentran en el centro de la Y, el saliente superior de una pieza se introduce en el hueco de la siguiente, cuyo saliente se introduce en el hueco de la siguiente, etc.

Al principio, las cremalleras formaron parte de botas y tabaqueras, pero con el tiempo su uso se fue extendiendo. En los años 20 se empezaron a utilizar en pantalones y en ropa de niño, y en los años 30 la diseñadora Elsa Schiaparelli las incluyó en algunos de sus diseños de vestidos de alta costura, y en poco tiempo la cremallera formaba parte de la ropa en muchos países: el mayor fabricante actual de cremalleras, la empresa japonesa YKK, fue fundada en 1934 por Tadao Yoshida, y Japón fabrica más de la mitad de las cremalleras del mundo.

La cremallera y las mujeres

Durante cierto tiempo, al principio, las cremalleras tuvieron mala reputación. El hecho de que permitieran a una mujer quitarse el vestido muy rápido era considerado por algunos como favorecedor del sexo ilícito, de modo que las mujeres que utilizaban cremalleras eran consideradas por algunos sectores de la sociedad como “fáciles”.

¿Cómo eran las primeras cremalleras?

Originalmente eran de metal, como las que hoy podemos encontrar en los jeans. Sin embargo, por estos días se fabrican de plástico y son más pequeñas.

¿De dónde proviene el nombre?

El nombre cremallera viene del francés crémallière, que a su vez proviene del latín cramaculus, a su vez proveniente del griego kremastê, que significa “que cuelga”. No se tiene noción de  por qué se llamó a este invento de ese modo. El nombre en inglés, "zipper", se debe al sonido que hace al abrirla o cerrarla.  

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    que feo | 24/04/2012 | 21:22
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